Reunión de coleccionistas en Francavilla – Sicilia 2014

Del 18 al 20 de julio se ha celebrado en la ciudad de Francavilla, en la isla de Sicilia, y mas concretamente en el hotel Orange d’Alcantara (propiedad de la familia Savocca) otro nuevo encuentro de coleccionistas de botellitas de miniatura, organizado por Giuseppe Savoca, al cual, y aparte de los coleccionistas italianos, han asistido coleccionistas de UK, Polonia/Noruega, Francia/Suiza, Francia/Bélgica, Francia y España, en este caso representada por Rubén Cammarata y un servidor.

La reunión se iniciaba el viernes con una visita a la Coca Cola de Sicilia y algunos museos locales, a las cuales no asistimos los españoles, que nos dedicamos a visitar Catania y probar la cocina típica siciliana. A nuestra vuelta al hotel disfrutamos una cena a base de pizza (yo estaba a régimen) ya que cada vez que se acababa una, sacaban otra diferente… y así hasta siete pizzas distintas; cuando yo creía que iba a reventar, llega Rubén y dice ¿podéis hacernos una de quesos y cebolla? ¡faltaría mas!, así que hala, a reventar por la patria.

Al día siguiente, justo después del desayuno se iniciaba la subasta, con mas de 135 lotes, que incluían botellas normales de 70 cl e incluso una mini de oro macizo y varias de plata también maciza. Curiosamente se remataron a unos precios muy asequibles, incluso muy por debajo de los precios objetivos. Tan solo alcanzaban unos precios mas elevados las minis italianas con precintos metálicos. Las de metales nobles macizos se cerraron sin pujas.

Mesa con miniaturas y botellas grandes expuestas para la subasta y miniatura de oro macizo de limoncé

Dos momentos de la subasta, como podéis ver, muy bien acompañado

La representación española y una instantánea de la comida

Después de la subasta (que duró toda la mañana) fuimos a comer y después Rubén, Arek y yo fuimos con Angelo Daidone a visitar su colección y después de obsequiarnos en su casa con un estupendo aperitivo fuimos a cenar a un restaurante cercano a su casa, donde degustamos una opípara cena.

Ya el domingo se celebró la reunión propiamente dicha, a la cual curiosamente no asistieron varios coleccionistas que previamente habían acudido a la subasta. La venta fue muy bien y entre unas y otras cosas yo me vine bien surtido de sambucas (anís) y anises italianos, un buen lote de minis de barcos y un buen número de cerámicas que llenaron mi maleta que finalmente me pesó los 23 kilos de máximo permitido, por lo que tuve que traerme la ropa en mi abultada mochila.

A la izquierda, Pili ante la mesa de Guilles que vendía cerámicas; a la derecha, Joel, Sandro y Guilles, entre otros

A la izquierda, un servidor en compañía de David Maund, que atendía su mesa y a la derecha, un momento de la entrevista para la tv local

Rubén, para variar, tuvo que comprar una maleta y se volvió a casa con unas 400 minis, por lo que esta vez se puede considerar que estuvo absolutamente prudente.

Por la tarde Rubén, Arek, David y yo fuimos a visitar la colección de Giuseppe a su casa, donde descubrí muchas minis españolas de brandy de 3 cl para el mercado italiano , de las cuales afortunadamente tenía todas repetidas y pude hacerme con una de cada.

A la izquierda, un servidor con Giuseppe y a la derecha una foto del grupo que fuimos a ver su colección

Giuseppe se cuidó mucho de tenernos preparadas varias excursiones a los visitantes extranjeros, así que el lunes estuvimos en Siracusa y por la tarde en Taormina, ciudad bonita donde las haya y situada en lo alto de una montaña; todo lujo y yates de tres cubiertas en las calas de la isla. Por la noche asistimos al primer concierto que daban ese año en Italia un nuevo grupo de dos jóvenes barítonos y un tenor, “Il Volo” que llenaron el teatro greco-romano de Taormina, un lugar incomparable para un evento de ese tipo.

El martes, visita obligada al volcán ETNA en vehículos 4×4, con comida en un albergue de la zona, acompañada por un suave y rico vino tinto del Etna; un magnífico final para unas cortas vacaciones llenas de buenos alimentos, muchas minis y varios nuevos amigos, de los cuales espero que varios se unan e septiembre a nuestra Reunión Anual en Valencia.

En la primera foto, visita al Etna y en la derecha una foto de grupo de gran parte de los asistentes

Lo peor, sin duda, un viaje con dos vuelos y largas esperas aeroportuarias (hay que hacerlo vía Roma) aunque vi un avión de una Low Cost española, si bien con salida desde España de algún aeropuerto de provincia. ¡Ah! y sus carreteras sinuosas donde la conducción se hace muy compleja debido a la forma de conducir italiana (en Italia, la preferencia siempre la tiene el vehículo mas grande).

Así pues, solo me queda invitaros a que en una próxima ocasión os acerquéis a esa hermosa isla.

Luis Campos Serna

Madrid 27/7/2014

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