Mis impresiones sobre el encuentro de Sevilla 2013

En este breve artículo, Fernando Saettone, asistente al III Encuentro anual del CECBL, celebrado en Sevilla del 26 al 29 de septiembre de 2013, nos relata sus impresiones y compara este encuentro con los que celebran otros clubs en diferentes países.

Ha terminado un nuevo encuentro, y si recién puedo escribir esta nota es porque llegué hace 2 días y aún no me acomodo al cambio de horario.

Sólo quiero decirles a ustedes, mis amigos, que ha sido un encuentro magnífico, el mejor de los 3 en que he participado en España y que los felicito de todo corazón por el éxito obtenido y el esfuerzo realizado por todos aquellos que participaron en su organización y los que se esforzaron en viajar.

José Aybar, la valla ha quedado alta para Valencia 2014, un reto muy grande, pero conociendo a José y a cada uno de ustedes, sé que lo que se viene será siempre mejor, porque a pesar de las distancias geográficas que los separan, ésta vez he visto un grupo humano muy unido, y con las responsabilidades bien repartidas y cumplidas a cabalidad.

Por motivos de salud, no pude disfrutar plenamente de los primeros días del encuentro, pero eso no fue óbice para que pudiera darme cuenta de lo bueno que fue todo, de principio a fin. Una lástima sentirse enfermo, pero creo que la decisión de viajar —tomada a último minuto y en contra de las indicaciones médicas— fue la correcta, aunque temeraria. Simplemente no quería perderme éste encuentro ni la oportunidad de ver a los queridos amigos, ésos que me han dado las botellitas, nuestras queridas botellitas…

No es mi deseo aburrirlos con un largo mensaje, pero no puedo dejar de agradecer en primer lugar a Luis Campos, quien no sólo me recogió muy temprano el 26 en Barajas para trasladarme —junto a los Freytes— hasta la preciosa Sevilla en su coche, con el detalle del cofre del techo, adquirido especialmente para la ocasión y cuyo final quedará como una anécdota más de éste gran encuentro. Y no puedo dejar de mencionar ese precioso paseo al Monasterio de Piedra, luego de terminado el encuentro, cortesía invalorable de Luis Campos, tanto con los Freytes como conmigo.

Cómo no mencionar a Pili y Rubén Camaratta, generosos ambos y amigos de verdad, con quienes pasamos 4 días inolvidables en Bélgica y Holanda y luego me recibieron una noche en su casa, previa a mi partida a Lima… Que colección tan hermosa la que tienen, provocadora de una sana envidia en todos los que tuvimos la suerte de poder estar esa noche en su hogar. Un lujo para el recuerdo y una preciosa botellita más para nuestras colecciones, generosa cortesía de Pili y Rubén.

Cómo no felicitar a Jon Osuna, Miguel Ángel Domínguez y Alberto Puga por el trabajo realizado en la organización —junto a Luis Campos— que en forma tan eficiente llevaron a cabo. A Miguel Bilbao por su preocupación durante los días que anduve mal o a José Aybar, siempre preocupado y atento a que no me faltase nada. Y ni que decir de los momentos divertidos que nos hizo pasar Manolo Viceira… ”heló evribodi?” …can yu jier mi?… Entre broma y broma, aprendimos mucho de Jerez y sus alrededores. Conocimiento, buen humor y muchas anécdotas… que más se puede pedir?

Y cómo no agradecer a los queridos amigos de la tierra de Gaudí, Josefina, Francisco y Joan, quienes siempre prefieren mis botellas, ayudando de ésa manera a solventar algunos gastos que a los del otro lado del charco nos resultan bastante onerosos.

No puedo dejar de mencionar la participación de las “chicas”, esposas, novias o amigas, las que siempre alegrarán nuestras reuniones, haciéndolas más amenas e interesantes. Y si olvido a alguien, mil perdones, pero quiero expresar la alegría de haber conocido a nuevos colectores como Luis Alfonso Solé y Sra, grandes personas, a los padres de Miguel Ángel y a los extranjeros que asistían por primera vez, como Tufan de Turquía, Liam de Escocia, Giusseppe Savoca y sus amigos italianos. Ése es el reto de vuestro encuentro; captar nuevos coleccionistas que participen, no sólo con su presencia, sino que puedan traer botellas, las que al fin y al cabo son la esencia de cada encuentro.

Con mis grandes amigos, a los que considero casi de mi familia, los queridos Blanquita y Luis Freytes de Puerto Rico, hemos participado hasta ahora en todos los encuentros realizados en España. Yo estoy feliz y orgulloso de haber estado presente, y estoy seguro que ellos también, y en la medida de nuestras posibilidades, estaremos en las futuras reuniones que se vienen, si Dios quiere, como diría José Aybar.

A los que aún no han podido asistir a los encuentros, los invoco a que lo hagan, pues no sólo hay botellas… hay amistad, camaradería, gratos momentos, nuevos lugares que conocer y nuevos amigos que enriquecen nuestra lista. Como siempre digo, la vida es una y hay que aprovecharla.

Me atrevo a sugerir a muchos coleccionistas, no sólo de España, sino de cualquier país, que llevar botellas a un encuentro no es sólo ventajoso para solventar nuestros gastos… es apoyar el encuentro en el que se participa, porque a mayor cantidad de oferta, mayor el éxito y futuro de nuestras reuniones. Si la gran mayoría sólo va a comprar… que va a comprar?… Lima empezó como una reunión de amigos, y fue sensacional, pero poco a poco todos empezaron a llevar miniaturas que han hecho que tengamos ya 8 encuentros internacionales —el último de ellos con participantes de 11 países— y que nunca perdió su característica fundamental: es un encuentro de AMIGOS COLECCIONISTAS, y que a pesar de los errores que nunca faltan, jamás dejaron de ser reuniones fantásticas, con una oferta de botellas muy considerable. Los latinos somos diferentes. St. Louis es un encuentro muy importante donde uno puede encontrar miles de miles de botellas… pero una vez logrado esto, el coleccionista norteamericano se va a su habitación y nada más. El ambiente lo hacemos nosotros, los latinos, bulliciosos, risueños, inquietos… La seguimos luego todos juntos, aprovechando las 24 horas del día. Yo estoy seguro que St. Louis ya hubiera desaparecido si no hubiese sido por la inyección de vida que le hemos dado los latinos. Démosle más vida a Lima, Valencia y cualquier otra ciudad que se atreva a dar el paso de organizar un encuentro. Personalmente, daré prioridad a estos dos países, en la medida de lo posible, y haré todo de mi parte para asistir a nuevos lugares.

Foto del grupo durante la visita a las bodegas Williams & Humbert en Jerez de la Frontera

Como peruano, mil gracias por el recuerdo a nuestro querido Derman Villegas. A Freda, su esposa y a Eli, su hija, les reconfortará mucho saber que el querido Derman dejó su huella, no sólo en Perú y América, sino en España, donde tuvo grandes amigos.

Perdonen la extensión de éste mensaje que pretendía ser corto, pero no fue así. Gracias de nuevo y será hasta St. Louis, Lima, Valencia o donde seamos convocados.

Un cordial abrazo desde la ciudad de Lima.

Fernando Saettone

Lima, octubre de 2013

 

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